Estamos aprovechando al máximo estos últimos días y la verdad es que no paramos.
Hoy, por ejemplo, hemos llevado casi la mitad de las mantas al slum. Después hemos ido al mercado para comprar comida para una familia, el padre esta operado y no puede trabajar, por lo que no entra dinero en casa y no tienen que comer. El olor era intenso, muy intenso, pero desde luego no ha sido lo peor, hemos visto de todo; mandíbulas, de no distintos animales, ojos, sí, sí ojos, y todo tipo de cosas.
Después hemos ido a un hospital público, donde operarán a la madre de las gemelas el próximo martes, y hemos evitado la zona de urgencias debido a los múltiples comentarios escuchados por aquí a lo largo de nuestra estancia. Una masa de gente trataba de entrar, era la hora de las visitas, en lo que podría describirse como una estancia húmeda, sucia y que desprendía un olor bastante intenso. Y llegar y ver las habitaciones no ha sido una sorpresa, el escenario nos iba preparando para lo que íbamos a encontrarnos: una habitación de unos diez metros cuadrados donde más de una quincena de mujeres, recordar que todo esta separado por sexos, estaban en sus camas, toda pegadas con unos cinco centímetros de separación entre unas y otras, y donde otras tantas personas, incluidos niños, chillaban y hablaban con sus familiares. Increíble.
Desde luego la madre encantada de vernos, nos ha dado un intenso abrazo, y sólo con eso ya nos ha merecido la pena. Además, teníamos que comprar camisón y cosas de higiene porque el hospital no proporcionada nada de nada.
Disfrutar del puente si lo tenéis, bss y hasta mañana
Hoy, por ejemplo, hemos llevado casi la mitad de las mantas al slum. Después hemos ido al mercado para comprar comida para una familia, el padre esta operado y no puede trabajar, por lo que no entra dinero en casa y no tienen que comer. El olor era intenso, muy intenso, pero desde luego no ha sido lo peor, hemos visto de todo; mandíbulas, de no distintos animales, ojos, sí, sí ojos, y todo tipo de cosas.
Después hemos ido a un hospital público, donde operarán a la madre de las gemelas el próximo martes, y hemos evitado la zona de urgencias debido a los múltiples comentarios escuchados por aquí a lo largo de nuestra estancia. Una masa de gente trataba de entrar, era la hora de las visitas, en lo que podría describirse como una estancia húmeda, sucia y que desprendía un olor bastante intenso. Y llegar y ver las habitaciones no ha sido una sorpresa, el escenario nos iba preparando para lo que íbamos a encontrarnos: una habitación de unos diez metros cuadrados donde más de una quincena de mujeres, recordar que todo esta separado por sexos, estaban en sus camas, toda pegadas con unos cinco centímetros de separación entre unas y otras, y donde otras tantas personas, incluidos niños, chillaban y hablaban con sus familiares. Increíble.
Desde luego la madre encantada de vernos, nos ha dado un intenso abrazo, y sólo con eso ya nos ha merecido la pena. Además, teníamos que comprar camisón y cosas de higiene porque el hospital no proporcionada nada de nada.
Disfrutar del puente si lo tenéis, bss y hasta mañana
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