Podríamos decir que me queda una de las tres cosas que hay que hacer antes de morir; tener un hijo. El árbol lo planté en el Perdón, un mítico día de excursión con el colé, el libro aunque no está escrito podemos decir que con este blog he cumplido (nuestros adeptos hemos tenido), así que el resultado final yo lo sabéis... No hay prisa ehh...
Así que después de todo lo escrito y plasmado a través de estas "páginas" sólo podemos daros las gracias por estar ahí, cada día, por mandarnos tanto apoyo, por hacernos sentir queridas y por permitirnos vivir esta experiencia, sobre todo a las madres que siempre les cuesta más. Desde luego nos lo habéis puesto mucho más fácil.
Comienza una nueva experiencia, la vida misma, donde seguramente recodáremos todo lo acontecido por aquí y quizás nos haga valorar más las cosas y a la gente que queremos, gracias a esta increíble vivencia que no ha sido más que gratificante para nosotras.
Muchas gracias por dedicarnos un poquito de vuestro tiempo. Muchas gracias por querernos y muchas gracias por volver a recibirnos con los brazos abiertos.
Desde luego Calcuta es mucho mas que dolor, muerte y miseria que es como se describe por todos. Espíritu de lucha y supervivencia serían dos buenos calificativos para este inmenso y diverso país.
Nunca olvidaremos el afectuoso aunty, tía en ingles, con el que nos llamaban los niños del centro de la Madre Teresa (también usado frecuentemente cuando tratan de pedir limosna, una manera de ablandar el corazón). Nunca olvidaremos el slum, las sonrisas cuando nos veían aparecer, las carcajadas. Todo ha sido apasionante y tremendamente impactante y eso permanecerá en nosotras y espero que así sea durante mucho tiempo.
Tendría tanto que escribir, que agradecer, que ahora mismo resulta complicado. Quizás en un par de días retome lo que ha sido casi una diaria tarea para poder plasmar con otras palabras y otros sentimientos todo lo vivido.
Mil gracias por todo.
Os queremos, en unas horas nos vemos
Por cierto mi mas sinceras disculpas por la poca calidad de las fotos, por las faltas y demás, pero el hacerlo con el iPhone, el tres que no tiene flash, y no con un ordenador tiene sus limites.
Así que después de todo lo escrito y plasmado a través de estas "páginas" sólo podemos daros las gracias por estar ahí, cada día, por mandarnos tanto apoyo, por hacernos sentir queridas y por permitirnos vivir esta experiencia, sobre todo a las madres que siempre les cuesta más. Desde luego nos lo habéis puesto mucho más fácil.
Comienza una nueva experiencia, la vida misma, donde seguramente recodáremos todo lo acontecido por aquí y quizás nos haga valorar más las cosas y a la gente que queremos, gracias a esta increíble vivencia que no ha sido más que gratificante para nosotras.
Muchas gracias por dedicarnos un poquito de vuestro tiempo. Muchas gracias por querernos y muchas gracias por volver a recibirnos con los brazos abiertos.
Desde luego Calcuta es mucho mas que dolor, muerte y miseria que es como se describe por todos. Espíritu de lucha y supervivencia serían dos buenos calificativos para este inmenso y diverso país.
Nunca olvidaremos el afectuoso aunty, tía en ingles, con el que nos llamaban los niños del centro de la Madre Teresa (también usado frecuentemente cuando tratan de pedir limosna, una manera de ablandar el corazón). Nunca olvidaremos el slum, las sonrisas cuando nos veían aparecer, las carcajadas. Todo ha sido apasionante y tremendamente impactante y eso permanecerá en nosotras y espero que así sea durante mucho tiempo.
Tendría tanto que escribir, que agradecer, que ahora mismo resulta complicado. Quizás en un par de días retome lo que ha sido casi una diaria tarea para poder plasmar con otras palabras y otros sentimientos todo lo vivido.
Mil gracias por todo.
Os queremos, en unas horas nos vemos
Por cierto mi mas sinceras disculpas por la poca calidad de las fotos, por las faltas y demás, pero el hacerlo con el iPhone, el tres que no tiene flash, y no con un ordenador tiene sus limites.
0 comentarios:
Publicar un comentario