Estando a 2200 metros de altura sin otro sonido que el canto de los grillos me acuerdo de cuando éramos pequeñas. Pini y yo salíamos a la terraza de Jaca a sentir el frío, a ver quien aguantaba más y después corríamos a la cama para taparnos con esas estupendas mantas, suaves, que nos abrigaban en las frías noches del invierno pirenaico. Que grandes momentos vivimos en Jaca: Monte Perdido, Mocedades y Julito a toda pastilla, la Pena Oroel, las costillas con patata fritas, nuestros amigos de verano... Que grandes recuerdos, esa canción del Duo Dinámico,"el final de verano" cuando volvíamos a Pamplona hechas un mar de lágrimas, esas miles de horas en la pradera, las excursiones, papa pescando nosotras esquiando...
Y aquí estamos disfrutando de Nagarkok, me quedaría unos meses con unos libros y unos cuantos dvds, dispuestas al madrugón para ver el Everest nada más amanecer. Todo después de un largo día entre Bhaktapur, pueblito medieval con un encanto increíble, y de los paisajes de Nagarkok. Impresionante respirar, increíble la paz, la relajación/inspiración que trasmiten las montañas, el aire puro.
Desde luego Palo ha sido testigo directo de la altitud a la que estamos, 2200 metros, o mejor dicho su nariz, porque ha empezado a sangrar nada más llegar y es que a la pobre le afectan los cambios de presión.
Un viaje a experimentar así que quien todavía tenga días disponibles que se anime.
Y aquí estamos disfrutando de Nagarkok, me quedaría unos meses con unos libros y unos cuantos dvds, dispuestas al madrugón para ver el Everest nada más amanecer. Todo después de un largo día entre Bhaktapur, pueblito medieval con un encanto increíble, y de los paisajes de Nagarkok. Impresionante respirar, increíble la paz, la relajación/inspiración que trasmiten las montañas, el aire puro.
Desde luego Palo ha sido testigo directo de la altitud a la que estamos, 2200 metros, o mejor dicho su nariz, porque ha empezado a sangrar nada más llegar y es que a la pobre le afectan los cambios de presión.
Un viaje a experimentar así que quien todavía tenga días disponibles que se anime.






¡Almu! ¡Qué me haces llorar con todos los recuerdos que mencionas...y estoy en el curro! Te veo feliz (debe ser que respiráis aire puro)...¡cómo te echo de menos! Dile a Palo que somos compañeras de males de nariz...¡porque toda la vida he sangrado como una loca! ¡Te quiero! Mil besazos a las dos
ResponderEliminarTe agradezco el recuerdo de los Pirineos, me traen evocación de un montón de veranos que pasé e Morillo de Tou, Ordesa, el Poset-Maladeta,... que te voy a contar.
ResponderEliminarEl problema de Paloma es que lleva un año poco presionada, y a poco que le aprietan sangra. Está muy claro, es la falta de costumbre.
Por cierto, que me olvidé:
ResponderEliminarPaloma: Que mañana tenemos paparota el Vilaxoán.
Si quieres venir, te esperamos.