Hablar de ciertos temas escatológicos puede resultar un tanto incomodo pero aquí es lo mas normal del mundo. Todo el mundo sabe como estas, estomacalmente hablando, y tú sabes como está todo el mundo. Es increíble hablamos con una naturalidad que ni nos sorprende. Además, es un tema de lo mas común, el que acaba de llegar debe sorprenderse pero para el que lleva aquí un par de días es lo normal. Que si no puedo comer, que si tanta especia me hincha la barriga... No os preocupéis porque si no he sido muy detallista con muchas cosas que vemos y vivimos no lo voy a hacer ahora :).
Hoy hemos dejado apartado el centro de niños y hemos ido a lo que sera el nuevo centro Santidad, centro de mujeres que ahora mismo esta cerca del aeropuerto, y en el que necesitaban ayuda. Y allí hemos estado con la brocha pintando para arriba y para abajo y con la música de fondo. Me he acordado de cuando a mi padre le dio por pintar el pasillo de mi casa y nos hacia sujetar un paraguas para no manchar el suelo o forrar el suelo de periódicos mientras mi madre solo se echaba las manos a la cabeza.
Hemos vuelto con alguna que otra mancha y las uñas verdes a pesar de haber intentado limpiarnos con disolvente. Paloma en cierta manera se ha sentido realizada porque nunca había pintado y por lo visto le ha gustado, eso si nada mas empezar ya le dolía el brazo.
La vuelta ha sido genial, cada vez que me acuerdo me entra la risa. Palo ha decidido cambiarse de sitio porque estaba agarrada mientras un francés le daba con la mochila y un indio le ponía todo el Sanex, ojala hubiera sido Sanex, en la nariz. Total, de pie, apoyada al lado de unos asientos ha decidió sentarse cuando ha visto que una señora se disponía a levantarse mientras otra detrás, bastante mas corpulenta que Palo, trataba de hacer presión para que le dejara el sitio, cosa que no ha conseguido. Con la cara un poco larga y algo de resignación ha decidido apoyar su bolsa en las piernas de Paloma mientras yo sonreía. No contenta con eso se ha apoyado literalmente en Palo y en la ventana tratando de que le diera el poco aire que entraba. He empezado a reírme porque Paloma se resistía a dejarle el asiento y ella continuaba apoyándole la barriga practicamente en la cabeza. Mi ataque de risa ha invadido el autobús y Paloma me ha dicho "no tiene gracia", mientras se levantaba y le decía a la señora que podía sentarse. "Vaya morro" repetía Paloma. A los pocos minutos la señora se ha levantado para bajarse en la siguiente parada, jajaj.
Comilona, noodles en el bluesky, siesta, clase de yoga, reserva hotel Nepal y cervecita que mañana es día de descanso para lo voluntarios.
Bss
Hoy hemos dejado apartado el centro de niños y hemos ido a lo que sera el nuevo centro Santidad, centro de mujeres que ahora mismo esta cerca del aeropuerto, y en el que necesitaban ayuda. Y allí hemos estado con la brocha pintando para arriba y para abajo y con la música de fondo. Me he acordado de cuando a mi padre le dio por pintar el pasillo de mi casa y nos hacia sujetar un paraguas para no manchar el suelo o forrar el suelo de periódicos mientras mi madre solo se echaba las manos a la cabeza.
Hemos vuelto con alguna que otra mancha y las uñas verdes a pesar de haber intentado limpiarnos con disolvente. Paloma en cierta manera se ha sentido realizada porque nunca había pintado y por lo visto le ha gustado, eso si nada mas empezar ya le dolía el brazo.
La vuelta ha sido genial, cada vez que me acuerdo me entra la risa. Palo ha decidido cambiarse de sitio porque estaba agarrada mientras un francés le daba con la mochila y un indio le ponía todo el Sanex, ojala hubiera sido Sanex, en la nariz. Total, de pie, apoyada al lado de unos asientos ha decidió sentarse cuando ha visto que una señora se disponía a levantarse mientras otra detrás, bastante mas corpulenta que Palo, trataba de hacer presión para que le dejara el sitio, cosa que no ha conseguido. Con la cara un poco larga y algo de resignación ha decidido apoyar su bolsa en las piernas de Paloma mientras yo sonreía. No contenta con eso se ha apoyado literalmente en Palo y en la ventana tratando de que le diera el poco aire que entraba. He empezado a reírme porque Paloma se resistía a dejarle el asiento y ella continuaba apoyándole la barriga practicamente en la cabeza. Mi ataque de risa ha invadido el autobús y Paloma me ha dicho "no tiene gracia", mientras se levantaba y le decía a la señora que podía sentarse. "Vaya morro" repetía Paloma. A los pocos minutos la señora se ha levantado para bajarse en la siguiente parada, jajaj.
Comilona, noodles en el bluesky, siesta, clase de yoga, reserva hotel Nepal y cervecita que mañana es día de descanso para lo voluntarios.
Bss


"Estades feitas unhas amas de casa con eses fermosos mandiles".
ResponderEliminarOs queda "que ni pintado".
Paloma, cuando vuelvas te pongo unas tareitas en mi casa, que yo también soy ONG.
Cuanto estáis aprendiendo!!!!!!!!, cuidaros y mucho animo para seguir adelante
ResponderEliminarUn beso para los dos, las fotos del orfanato me encantaron